Bueno, aquí empieza la historia de un hermoso león, de linda melena y hermosos ojos dorados… al que llamaremos miedosín. por qué?, pues porque asi lo llamó su mamita.

El asunto es que era un león muy feliz y que le gustaba jugar a la ronda, bailar canciones alegres y tirar la pelota… solo que… nadie quería jugar con el, asi como lo escuchan NADIE!  los animales de la selva, le tenían miedo y corrian nada mas verlo; sin siquiera preguntar nada.

Y hacían mal, saben por qué? porque miedosin era vegetariano, herbivoro resultó… y por eso no debian tenerle miedo, pero, como ocurre muchas veces, nos dejamos llevar por las apariencias.

Bueno, nuestro amigo, se subió a lo mas alto del monte esperando que los animales de la selva jugaran con el.. cuando se apareció una serpiente verde muy verde y lista… ella le preguntó; “¿qué haces acá tan solo ? león?, si eres el Rey de la Selva, no deberías estar solo!!

Ay serpiente verde como la selva africana, estoy acá triste porque nadie quiere jugar conmigo, todos me tienen miedo.. y no se que hacer. La serpiente, que era en realidad un duende de la selva, estudió su caso y le dijo: “¿sabes como serías muy pero muy feliz?”, Como le preguntó ansioso miedosín… volviéndote peluche y dejando que te adopte una niña alegre y que te ame, que juegue contigo y te quiera mucho… Asi serias feliz!!

Luego de pensarlo durante un día completo, el león le dijo a la serpiente: “ya pues, quiero serlo, quiero jugar, saltar vivir feliz con una amiga humana”, ¿qué tengo que hacer?, le preguntó nuestro amigo león muy entusiasmado

La serpiente – que en realidad era un famoso brujo encargado de transformar en peluches a quien lo quisiera, se enroscó alegremente en una roca y saltó de alegría hacia el suelo- “Viva”, dijo, “yo te puedo ayudar solo que tienes que creer en mi con mucha fuerza y hacerme caso en lo que te pida, así creas que no lo podrás hacer”, ¿te animas?. Mmmmm dijo miedosín, No se, suena medio difícil.

Mira, le respondió nuestra amiga serpiente- Cuando uno cree en algo firmemente, hace todo lo mejor posible por lograrlo. ¿Ese no es tu caso?. Yo no te voy a pedir que te lances al abismo, ja,ja,ja, se rió.

Ya, te creo y realmente deseo ser un peluche, dijo el león,  ¿que tengo que hacer?. Fácil, le respondió, la serpiente, salta lo mas alto que puedas, creyendo que saltarás muy alto, tan alto, tan alto, que no me verás… ja,ja,ja, se rió miedosín, ¿yo saltar?.

Oye, ¿no es que me crees?, le increpó, si podrás. Y.. entonces, nuestro león se preparó para saltar y saltó tan alto, tan alto que…. al caer, zas!, cayó convertido en un peluche!.

Es así que la serpiente lo llevó a una vitrina muy linda, donde como siempre Vera, nuestra amiga querida, lo vio, se enamoró  de él y lo llevó a su casa, donde vive muy feliz, cantando, saltando y jugando..

 

Comparte esta Información