Arroyito cristalino de mi país, ¿donde te fuiste? ¿En que lugar te perdiste?
tu agüita fresquita y sabrosa ya no llora desde la entraña de la tierra.
Te escondes y huyes de mi mano y sed, porque tienes miedo al hombre extraño
el que no te conoce, que no te quiere y solo te usa porque te necesita…..
Arroyito cristalino, te miro en la nube, en la lluvia dolorida, porque no puedes esconderte, porque lo único constante es tu cambio. Cuanto dolor arroyito, cuanta indiferencia e indolencia, los niños te reclaman, los taitas te veneran y ellos, los otros, no te entienden.
Que van a entender, si somos dos países, si todavia somos dos distintos bandos , si… no somos, a pesar que fuimos UNO SOLO, un gran país, una cultura un multivariado corazón… dulce hunu-ch’uya.
Arroyito cristalino, búscame te lo ruego, bañame, refrescame pues solo así comprenderé que tenemos solución.
