Si acaso sentí mi corazón estrujarse y unirse a otro con intensa pasión, hoy sé que no era verdad.
Era la ilusión de los que no saben que es amar, que es vivir y que es dar.
Joven eras pues, pero ya no eres y entonces….
Otra vez, soñé contigo, recordé y volví a recordar, como olvidar, sabores, sensaciones, aventuras, atrevidas y amadas, amores, viejos, pero tan jóvenes en el alma.
Y mil veces preguntaba, ¿por qué nunca? ¿Por qué jamás? Amar, amarnos, descubrirte, descubrirnos, reflejarnos, fundirse en uno.
Palabras, dirás, dirán, juzgarán, mirarán.
Mira que nunca lo pensé, al negado jamás negarlo.
Pero, todo cayó… en el abismo insondable de la soledad.

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